La tarde del viernes 9 de enero de 2026, Zigia28 se convirtió por unas horas en un sorprendente universo onírico: nuestro espacio se transformó en un lugar que parecía obedecer a otra lógica, como si la realidad se hubiera permitido un desvío: niños corriendo libres, atravesando el espacio con su risa desordenada, mientras a su alrededor iban surgiendo figuras de lo más improbables: cuerpos exageradamente altos, sombreros que desafiaban la gravedad, disfraces imposibles que remitían más al territorio del sueño que al de lo reconocible. Todo tenía algo de cuento trastocado, de escena a medio camino entre la fantasía y la vigilia; se trataba de una performance espontánea compuesta por personas absolutamente diferentes que, sin embargo, encajaban a la perfección. En ese paisaje prodigioso, los niños eran el eje, la medida secreta de lo que estaba ocurriendo. Y quizá por eso el ambiente lograba algo poco común: convertir la reivindicación de Palestina en un espacio habitable, cálido y comp...
Nota del autor: este texto es una opinión personal. Como coordinador de Zigia28, no hablo en nombre del centro. Antes de Navidad nos visitó Mar Espinar (PSOE-M) en nuestra sede de Zigia28 para charlar distendidamente con el periodista Jaime Rull. El encuentro, como suele suceder en este tipo de actos, transcurrió con amenidad. Acudió un público variado y hubo preguntas e instantes de risa, pero también algún momento de tensión. Jaime Rull llevó el ritmo con oficio: iba lanzando temas de actualidad y auspiciando la conversación, de modo que esta fuese algo vivo y no se redujese a mera exposición de argumentarios. Mar Espinar, por su parte, se mantuvo seria, tensa y a ratos incluso a la defensiva. Era difícil que no lo estuviese, por el clima político que rodea estos días a su partido y por el tipo de público que suele acercarse a Zigia28 (no subestime nadie a la gente del barrio y la potencia de sus intervenciones). En un momento dado de la conversación salió a relucir un viejo tópico: ...