CHARLA CON SANTIAGO CABANAS ANSORENA, EXEMBAJADOR DE ESPAÑA EN EEUU (28/09/2026). Por Isabel Camblor
El pasado lunes, Zigia28 acogió la charla Las relaciones culturales España–EE.UU., organizada por la Asociación Cultural Héroes de Cavite con motivo del 250 aniversario de la proclamación de la independencia estadounidense. La sala reunió a un buen número de asistentes interesados en una relación que, como quedó de manifiesto durante la tarde, va mucho más allá de la diplomacia y la política.
El encargado de presentar al ponente fue Luis Rubio Sanz de Galdeano, economista, MBA por la University of Tulsa y miembro de la directiva de Héroes de Cavite Madrid. Tras presentar brevemente a Santiago Cabanas Ansorena, exembajador de España en Estados Unidos, Rubio quiso dedicar también unas palabras a Javier, director de Zigia28, y a su familia. Recordó la labor que han desarrollado en el barrio desde la creación de este centro cívico, que ha contribuido a proporcionar mucha vida a la zona y a generar un movimiento cultural cada vez más activo.
A partir de ahí, la conversación se trasladó al otro lado del Atlántico.
Cabanas planteó una cuestión que recorrió buena parte de su intervención: la presencia española en Estados Unidos es mucho mayor de lo que a menudo se conoce allí. Habló de vestigios concretos, como los dos cañones españoles que permanecen en Washington, pero también de una cuestión más profunda: el desconocimiento de buena parte de la sociedad estadounidense sobre el papel de España en su propia historia.
La Guerra de Independencia fue uno de los ejemplos. El ponente defendió la necesidad de recordar la ayuda española a los estadounidenses y puso como referencia San Agustín, ciudad fundada por España en 1565, cuya historia permite comprobar que la presencia española en lo que hoy son Estados Unidos se remonta mucho antes de la independencia.
Pero recuperar esa memoria, afirmó Cabanas, no consiste únicamente en rescatar episodios históricos. También pasa por la cultura, la lengua, la ciencia, la universidad, la empresa o el deporte. El exembajador señaló que el español ha adquirido una importancia enorme en Estados Unidos y que esa realidad puede convertirse también en una herramienta de conexión profesional y económica, y la diplomacia cultural tiene en ese terreno un papel importante. Durante su experiencia como embajador, explicó, se impulsaron actividades desde los centros culturales españoles destinadas no solo a mostrar el patrimonio, sino también una imagen contemporánea de España: creativa, científica y abierta a las nuevas generaciones.
En el turno de preguntas, que se prolongó con bastante participación del público, apareció precisamente la cuestión de cómo reforzar esos vínculos. Cabanas señaló que España forma parte allí de una doble percepción: europea e iberoamericana. Los intereses de los distintos países no siempre coinciden, pero existe un elemento común especialmente poderoso: la lengua.
La paradoja es que el español tenga cada vez más presencia mientras sigue existiendo un considerable desconocimiento sobre la historia española de muchas ciudades y territorios estadounidenses. La música demuestra, sin embargo, que la cultura hispana sí puede abrirse camino. El éxito de artistas como Rosalía fue uno de los ejemplos mencionados, mientras que el cine todavía tendría un recorrido mayor por delante.
También alguien preguntó por la religión como posible elemento de unión. La respuesta fue más prudente: el catolicismo difícilmente puede actuar por sí solo como factor integrador en un país marcado por una tradición anglosajona y protestante. En este contexto se mencionaron episodios como el derribo de una estatua de Cervantes en San Francisco o el cambio de nombres de algunas calles.
Y apareció entonces una paradoja histórica: Jefferson y Franklin conocían y apreciaban profundamente la cultura española. Jefferson, recordó Cabanas, tenía un especial interés por el Quijote. Sin embargo

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