El pasado sábado 11 de abril, el escenario de Zigia28 volvió a llenarse de alma y groove con una nueva entrega del ciclo «Roots & Blues Sessions», impulsado por la Sociedad de Blues de Madrid. Una cita ya emblemática que, una vez más, convirtió la tarde en un viaje directo a las raíces del blues.
Los protagonistas fueron Chicken’s Wing: César Crespo (voz y guitarra), Noé Celestino (guitarra), Pascal Guimbard (contrabajo) y Pascu Monge (batería). Desde el primer acorde —pasada la una y media— hasta bien entrada la tarde, cerca de las cinco, ofrecieron una sesión generosa, intensa y sin concesiones.
El repertorio se movió con soltura entre el blues más clásico y sus ramificaciones hacia el jazz y el jump blues, evocando a figuras como T-Bone Walker o Clarence “Gatemouth” Brown. Un sonido con raíces profundas en el swing y las big bands, que anticipa el pulso primigenio del rock and roll.
El concierto arrancó con un tema cargado de rhythm & blues que marcó el tono de la tarde. La voz de Crespo, cálida y expresiva, se movía entre el blues, el jazz e incluso ciertos matices góspel. A partir de ahí, el grupo fue construyendo un repertorio sólido y variado: piezas con un ligero giro jazzístico, otras más densas y lentas, y momentos donde la guitarra, con una distorsión sutil pero afilada, nos transportaba directamente al blues más clásico de raíz afroamericana.
Uno de los momentos más destacados llegó con un tema sobre el paso del tiempo, que comenzó de forma contenida y terminó desplegando toda la profundidad emocional del género. Blues en estado puro: lento, sentido y sin artificios.
Pero si algo definió la jornada fue el ambiente. Zigia28 se llenó por completo, con un público entregado que escuchaba y además acompañaba, respondía y vibraba con cada compás. A esa energía contribuyó también el incesante movimiento en la barra —Javier, Stephanie y Yago no se dieron tregua—, manteniendo el pulso del local al mismo nivel que el del escenario.
Durante la sesión tuvimos también la oportunidad de conversar con Héctor Martínez, presidente de la Sociedad de Blues de Madrid, quien subrayó el compromiso de la asociación con la difusión del blues y las músicas de raíz afroamericana. Además de su programación estable, destacó su implicación social y sus colaboraciones con entidades benéficas.
Héctor Martínez puso el foco en una cuestión clave: la visibilización de la mujer en el blues. Aunque el imaginario colectivo del género suele ser masculino, las pioneras de esta música fueron mujeres. En esa línea, la SBM trabaja activamente organizando conciertos con formaciones femeninas o dirigidos a público femenino, reivindicando así su papel fundamental en la historia del blues.
En definitiva, esta 39ª sesión de «Roots & Blues Sessions» volvió a confirmar que el blues sigue muy vivo en Madrid. Y que espacios como Zigia28, junto a iniciativas como las de la Sociedad de Blues de Madrid, son esenciales para mantener encendida esa llama.

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