Ir al contenido principal

EL CÓCTEL DE ZIGIA28: EL ENCUENTRO MÁS ESPERADO. (Por Isabel Camblor) 19/12/2025





El diecinueve de enero no fue un día cualquiera en Zigia 28. Lo sabíamos incluso antes de cruzar la puerta. Como cada año, el cóctel navideño regresaba puntualmente a su cita, y con él la sensación de ritual esperado, de pausa necesaria, de encuentro que siempre trae algo valioso consigo. Nosotros llegamos pronto, aún estaban todos los chicos y colaboradores de Zigia28 ultimando cosas, afinando luces, terminando de colocar adornos; alguno hasta llevaba puesto su gorrito de Papá Noel. Se respiraba una emoción bastante parecida a la que nos suscita cualquiera de esos encuentros familiares a los que acudimos siempre a lo largo de estas fiestas navideñas, tan mágicas como entrañables.

La enorme sala principal se mostraba cálida y acogedora: bandejitas de distintos tamaños y alturas perfectamente dispuestas, una música suave y sugerente de fondo, y la misma inspiradora sensación de cercanía y confianza que siempre se logra en estas reuniones que Zigia28 celebra cada año por estas fechas.

Poco a poco comenzaron a llegar los asistentes. Y con ellos, los abrazos. Abrazos de esos que no se dan por compromiso, sino porque se trata del esperado encuentro con nuestros amigos de siempre, amigos con los que quizá desde el cóctel del año pasado no coincidíamos, caras conocidas que regresan, y lo cierto es que también rostros nuevos: no faltaron vecinos del barrio que se acercan cuando en Zigia 28 sucede algo estimulante, cuando el espacio se abre y llama.

Allí estaban hacedores de talleres, músicos, asistentes a cursos, organizadores de eventos y participantes habituales. Una pequeña multitud diversa que, sin embargo, compartía algo en común: haber pasado por Zigia28 y haber dejado —o recogido— algo en el camino.

Aprovechamos para ir colándonos un poco por aquí y por allá, preguntando sus impresiones a los asistentes, no solo sobre este encuentro tan especial, sino sobre lo que cada uno se llevaba de su paso por el espacio. Salieron recuerdos, anécdotas, agradecimientos, y también la agradable sensación de encontrarnos en un lugar que, más que un centro cultural, funciona como una familia.Y como en toda familia, no faltaron los que nunca, nunca van a faltar: los asiduos como Fernando, Virginia, Julio, Marta; los que forman parte de este espacio nuestro: Ana Rosa, Rafi, Aleix… y un largo etcétera de nombres que ya no se pronuncian como lista, sino como pertenencia. Personas que sostienen, participan, crean y acompañan, y que hacen que Zigia28 sea lo que es.

Fernando y Virginia nos aseguraron que para ellos este encuentro anual resulta entrañable y muy esperado, y aprovecharon para agradecer “el detallazo” de Zigia28 para organizar un cóctel navideño en el que tenemos la oportunidad de participar todos. Por su parte Manuel, batería de uno de nuestros grupos favoritos, Rock Estilo, quiso también reconocer todo el significado que Zigia28 tiene para él.

—Es como una segunda casa— señaló.

Y, para sorpresa nuestra, por allí teníamos también a Amelia, mánager profesional —es, por cierto, quien lleva a Rock Estilo —, que se apresuró a añadir que ella disfruta mucho del centro, pero no solo de eventos como este, sino de muchas de sus actividades.

—Yo no falto nunca a Thai Chi— refirió—, ni por supuesto me pierdo ni una de las sesiones de Bailoterapia con Loreto.

El cóctel fue pasando entre conversaciones cruzadas, risas, brindis y esa alegría serena que solo aparece cuando uno se siente en casa. Así, casi sin darnos cuenta, despedimos en Zigia28 este 2025 que se nos va: agradeciendo lo vivido y abriendo espacio a lo que vendrá. Porque si algo quedó claro esa tarde es que Zigia28 no es solo un lugar al que se va, sino un lugar al que se vuelve.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La voz de Martín Gaite: diálogo desde el Ateneo de Madrid, organizado por Océanos de Tinta (19/11/25) Por Isabel Camblor

La semana del 17 al 20 de noviembre, y gracias a la colaboración de la asociación Océanos de Tinta, ZIGIA28 se ha volcado en recordar y celebrar el legado inagotable de Carmen Martín Gaite. Han sido para nosotros unos días llenos de movimiento y de palabras: exposiciones, música, lecturas poéticas y pequeñas actividades que han ido tejiendo, entre todas, un homenaje coral a la autora salmantina. Entre esos encuentros queremos destacar aquí la charla impartida por dos invitadas muy especiales, Mónica Parramón y Miguela López de Andújar, procedentes ambas del Ateneo de Madrid. Con su intervención del miércoles 19, nos ofrecieron una mirada cercana e íntima a la vida y la obra de Martín Gaite. La sesión arrancó con la intervención de López de Andújar, que nos situó en el mapa vital de la escritora con una introducción biográfica clara y bien hilada. Con un tono cercano y sin academicismos innecesarios, fue reconstruyendo los primeros pasos de Martín Gaite, sus influencias, las ciudades qu...

ROCK ESTILO: UN VIAJE AL PASADO EN ZIGIA28. Por Isabel Camblor (14/11/25)

El viernes catorce de noviembre vivimos una jornada cargada de nostalgia, un verdadero viaje al pasado en Zigia28. Vino a visitarnos Rock Estilo, una banda tributo… ¡Y a nosotros nos gustan mucho las bandas tributo!: no solo porque se encargan de conservar el legado musical de grupos originales que amamos pero que en muchos casos ya ni existen, sino porque logran, de alguna manera, el prodigio de devolvernos a nuestra adolescencia sin que ni siquiera nos demos cuenta del todo hasta que ya estamos sumergidos en ella. Regresa todo de golpe: la música, los recuerdos e incluso la energía. Y como el repertorio de Rock Estilo incluye los temas más icónicos de la Movida Madrileña… Nacha Pop, Los Secretos, La Guardia, Alaska, escuchar nuevamente esas canciones en directo ha sido como abrir la caja del tiempo: no solo reproducían las melodías, sino también la chispa rebelde de la segunda mitad de los ochenta, esa mezcla de ingenuidad y urgencia creativa que caracterizó nuestra Movida. Grupos co...

Entrevista a Aleix Aguilà, coordinador de Zigia28 (11/9/25)

“La cultura crea puentes, pero también disuelve comunidades” Por Isa Camblor. Aleix Aguilà, dramaturgo catalán y coordinador de nuestro centro cultural Zigia28, reflexiona en esta entrevista sobre el papel de la cultura en nuestras comunidades. Aleix, te he visto organizar coloquios, conciertos, presentaciones de libros, proyecciones de documentales, y todo tipo de eventos para asociaciones, empresas o particulares. También cumpleaños, bodas… además de ser el fotógrafo oficial del centro, hacer vídeos y montajes para las redes, ponerte al frente como maestro de ceremonias en los karaokes e incluso convertirte en DJ y performer en las fiestas de carnaval... —Un chico para todo. Con todo eso encima, ¿cómo llegaste a Zigia28? —Pues aquí hay que hacer un guiño [ríe], porque fue gracias a ti, Isa, que me presentaste a Javier, el director, con esta idea de transformar el taller de coches de su familia en un centro cívico. Al principio pensé: “esto es una locura”. Pero un día me citó para una...

El huevo de la serpiente. El nido de ETA en Madrid (10/06/2016) Por Isabel Camblor

El pasado regresó el miércoles 10 de junio a Zigia28 convertido en conversación, confesión y algo de ajuste de cuentas moral. Durante más de dos horas, el encuentro en nuestro centro reunió a antiguos militantes antifranquistas, vecinos del barrio, lectores y familiares de víctimas del atentado de la cafetería Rolando para escuchar una historia que, medio siglo después, sigue incomodando. El coloquio estuvo presentado por Javier Martínez, director de Zigia28, y contó con las intervenciones de Tato Cabal, gestor cultural y escritor; Alicia Gómez Condado, hija de Francisco Gómez —asesinado por ETA en la cafetería Rolando—; y del propio Eduardo Sánchez Gatell, autor del libro y protagonista de buena parte del relato autobiográfico que atravesó la conversación. La charla giraba en torno al libro de Eduardo —un relato autobiográfico sobre su relación juvenil con el entorno de Eva Forest y Alfonso Sastre y su implicación en los círculos clandestinos del Madrid de los años setenta—, pero lo ...