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Raíces islámicas de nuestra aritmética comercial: de al-Ándalus al comercio actual. (6/05/2026) Por Isabel Camblor



El pasado miércoles 6 de mayo tuvo lugar en Zigia28 una interesante charla titulada «Raíces islámicas de nuestra aritmética comercial: de al-Ándalus al comercio actual. Un legado de conocimiento, cálculo y práctica», organizada por la Asociación de Amistad Hispano-Árabe. El coloquio fue impartido por el profesor Antonio Pérez Rodríguez, presentado al inicio del acto por José Ignacio, quien destacó la importancia histórica y cultural del tema que se iba a abordar.

Desde los primeros minutos, el ponente dejó claro que la herencia de la numeración y del cálculo que utilizamos hoy en día no puede entenderse sin el legado transmitido por el mundo islámico medieval. A través de una serie de diapositivas y ejemplos históricos, el profesor fue guiando al público por un recorrido que unía matemáticas, comercio, historia y cultura.

Una de las primeras imágenes mostradas fue una pintura renacentista en la que aparecían comerciantes realizando anotaciones y cálculos. A partir de ella, el conferenciante explicó cómo nuestra escritura numérica actual proviene de aquellos sistemas orientados inicialmente al comercio y a la contabilidad. Aunque el origen remoto de los números es hindú, fueron los matemáticos árabes quienes desarrollaron y difundieron un sistema basado en el valor posicional de las cifras, algo completamente distinto al sistema romano, donde cada símbolo tenía un valor fijo independientemente de su posición.

El profesor situó el desarrollo de este sistema entre los siglos III y VI de nuestra era, mostrando imágenes relacionadas con la India antigua y explicando cómo, ya en el primer tercio del siglo VII, comenzó a reconocerse plenamente la naturaleza del cero como símbolo del vacío o del valor nulo, salvo en la división. A pesar de la complejidad de algunos conceptos matemáticos tratados, la exposición resultó accesible gracias al tono didáctico y cercano del ponente.

A lo largo de la charla fueron apareciendo referencias a los distintos sistemas de numeración: hindúes, brahmíes, arábigos medievales y modernos. El conferenciante explicó cómo las matemáticas islámicas fueron asimilando estos conocimientos y desarrollándolos posteriormente. En este contexto destacó especialmente la figura de Al-Juarismi, considerado uno de los padres del álgebra y uno de los grandes matemáticos de todos los tiempos.

También dedicó parte de su intervención a la célebre Casa de la Sabiduría de Bagdad, gran centro intelectual del mundo islámico medieval, cuya destrucción supuso un duro golpe para la historia de las matemáticas y del conocimiento. Más adelante apareció la figura del historiador Baldassarre Boncompagni, responsable en el siglo XIX de rescatar y difundir numerosos textos matemáticos medievales.

El recorrido histórico continuó con referencias a manuscritos conservados en la biblioteca del monasterio de El Escorial y al importante papel desempeñado por el monasterio de Ripoll como lugar de transmisión cultural. El ponente recordó cómo muchos de quienes intentaban acceder al conocimiento científico eran acusados de practicar magia o de relacionarse con el diablo, reflejando los temores y resistencias de determinadas épocas.

La conferencia se detuvo después en la mezquita de las Tenerías y en la Escuela de Traductores de Toledo, fundamentales para la transmisión al mundo latino de numerosos textos científicos y matemáticos procedentes del árabe. Gracias a estas traducciones, Europa pudo recuperar y desarrollar gran parte del saber clásico y oriental.

Uno de los aspectos más interesantes de la charla fue la explicación del largo conflicto entre los defensores de los números romanos y quienes apostaban por los números arábigos. El profesor subrayó cómo el alfabeto fenicio democratizó la escritura y cómo, siglos después, el sistema indoarábigo democratizó el cálculo y los números. Sin embargo, puntualizó, el ábaco siguió utilizándose durante siglos, prácticamente hasta finales del XVIII.

La expansión del comercio durante la Baja Edad Media fue otro de los grandes temas tratados. Entre los siglos XII y XIV, el crecimiento mercantil europeo impulsó la necesidad de sistemas de cálculo más rápidos y eficaces. En este contexto apareció la figura de Leonardo de Pisa, más conocido como Fibonacci, gran impulsor de la aritmética indoarábiga en Europa. El profesor recordó la importancia de su obra Liber Abaci, publicada en 1202, en la que mostraba la enorme utilidad práctica de estos nuevos métodos de cálculo aplicados al comercio.

Las diapositivas fueron mostrando escenas comerciales, discusiones mercantiles y pinturas relacionadas con la evolución de la contabilidad. También aparecieron referencias a los Médici y al surgimiento de los grandes banqueros europeos, así como al comercio del norte de Europa y a la Liga Hanseática, poderosa red comercial que llegó a extenderse por buena parte del continente.

La charla avanzó después hacia la evolución de las operaciones matemáticas y los signos utilizados en contabilidad y comercio: la suma, la resta, la multiplicación y la división. Entre las figuras mencionadas destacó finalmente Luca Pacioli, considerado uno de los padres de la contabilidad moderna.

En la parte final de la conferencia, el tono se desplazó hacia las implicaciones morales y religiosas del comercio y del dinero. A través de pinturas como La expulsión de los mercaderes del templo de El Greco, se explicó cómo el cristianismo medieval mantuvo durante mucho tiempo una visión negativa de los comerciantes, especialmente en relación con la usura y el cobro de intereses. El préstamo de dinero estaba cargado de connotaciones morales negativas y se asociaba frecuentemente al pecado de la avaricia.

Sin embargo, el profesor señaló cómo la Escuela de Salamanca contribuyó posteriormente a redefinir la teoría monetaria y a introducir una visión más compleja y ética de la actividad comercial. Poco a poco, mercaderes y banqueros dejaron de verse únicamente como figuras sospechosas para convertirse también en símbolos de prestigio y prosperidad.

La charla concluyó con varias pinturas de comerciantes y banqueros retratados orgullosamente junto a sus monedas, libros de cuentas y objetos de riqueza, reflejando el cambio de mentalidad producido a lo largo de los siglos. Incluso llegó a mencionarse cómo determinadas prácticas económicas acabaron vinculándose a concesiones de indulgencias.

El coloquio resultó, en conjunto, un recorrido fascinante por la historia de los números, el comercio y la transmisión cultural entre Oriente y Occidente. Más allá de las matemáticas, la intervención permitió comprender hasta qué punto nuestro sistema cotidiano de cálculo es fruto de siglos de intercambios intelectuales, comerciales y culturales entre distintas civilizaciones.

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